Dinamarca está priorizando los sistemas de defensa aérea de fabricación europea sobre el sistema estadounidense Patriot, citando tiempos de entrega más rápidos y rentabilidad. Esta decisión, parte de una inversión en defensa de 9.000 millones de dólares, implica la adquisición del SAMP/T franco-italiano para la defensa de largo alcance y la consideración de NASAMS, IRIS-T y VL MICA para las necesidades de medio alcance. La elección refleja una tendencia europea más amplia hacia soluciones de defensa continental en medio de una creciente demanda mundial de sistemas de defensa aérea impulsada por la guerra en Ucrania y las preocupaciones sobre Rusia y China. Dinamarca apunta a un despliegue operativo ya en 2025.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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