Nueva Zelanda está llevando a cabo un proyecto de conservación masivo para salvar a sus aves más raras, el kakapó y el takahē, de la extinción, amenazadas por mamíferos invasores introducidos por los humanos. El ambicioso plan "Predator Free 2050" tiene como objetivo eliminar millones de depredadores invasores como ratas, armiños y hurones para 2050, utilizando tecnologías avanzadas como trampas con inteligencia artificial e investigación genética. Si bien es costoso, con un estimado de más de 100 millones de dólares anuales, el proyecto utiliza ecosantuarios y métodos de captura innovadores para proteger a estas aves no voladoras. El éxito depende de los avances tecnológicos y el apoyo público, con cierto debate en torno al uso de la modificación genética.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
Comments