Israel lanzó una ofensiva terrestre en la ciudad de Gaza, desafiando la condena internacional. La incursión sigue a semanas de ataques aéreos cada vez más intensos y se produce a pesar de las advertencias de una crisis humanitaria que empeora, con partes de Gaza declaradas en situación de hambruna. Aproximadamente un millón de personas viven en la ciudad de Gaza, y aunque Israel intentó realizar evacuaciones, solo alrededor del 40% se han marchado según los informes. La ONU ha acusado a Israel de genocidio, acusación que Israel rechaza. Los intensos ataques aéreos obligaron a los residentes a huir, y muchos describieron un miedo e intensidad devastadores. La operación tiene como objetivo atacar los bastiones de Hamás, aunque las FDI reconocen el desafío de separar a los militantes de los civiles.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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