Catorce migrantes de África Occidental, deportados de EE. UU. a Ghana, han sido enviados a sus países de origen. Se presentó una demanda alegando que EE. UU. violó sus propias leyes de inmigración al usar Ghana como punto de tránsito, eludiendo las protecciones legales para quienes enfrentan persecución. El gobierno de EE. UU. afirma que actuó dentro de sus derechos, mientras que los abogados que representan a los migrantes lo califican de "estafa" para eludir los procesos legales. Ghana niega haber recibido una compensación financiera y afirma que actuó por preocupación humanitaria por sus compatriotas de África Occidental. La situación destaca el controvertido uso por parte de la administración Trump de terceros países para deportar migrantes.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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