El crecimiento explosivo de los centros de datos está sobrecargando las redes eléctricas de EE. UU., lo que lleva a los responsables políticos a considerar la posibilidad de desconectarlos durante las emergencias. Texas fue el primero en implementar esta solución, con el objetivo de prevenir futuros apagones. El concepto se está extendiendo a otras regiones, incluida la red del Atlántico medio, que se enfrenta a la oposición de las grandes empresas tecnológicas. Si bien los estados quieren atraer centros de datos por razones económicas, las enormes demandas de energía plantean un desafío. Las propuestas incluyen priorizar a los consumidores residenciales durante las horas pico, lo que podría reducir las facturas de los ciudadanos comunes, pero genera preocupaciones sobre la inversión y la estabilidad del mercado. Algunas empresas tecnológicas están explorando mejoras en la eficiencia energética y generadores de respaldo, mientras que otras buscan regulaciones flexibles.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
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