El vicepresidente primero de Sudán del Sur, Riek Machar, enfrenta cargos de asesinato, traición y crímenes de lesa humanidad derivados de un ataque de milicias en marzo. Los cargos, anunciados por el ministro de Justicia, Joseph Geng Akech, se relacionan con un asalto supuestamente vinculado a Machar, quien se encuentra bajo arresto domiciliario desde marzo. Siete aliados también están acusados. El portavoz de Machar lo califica de cacería de brujas política, lo que genera temores de una nueva guerra civil. El acuerdo de paz de 2018, que puso fin a un conflicto que causó la muerte de casi 400.000 personas, se ve amenazado por este acontecimiento. Tanques y soldados bloquean los caminos a la residencia de Machar.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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