El ejército estadounidense destruyó un barco sospechoso de narcotráfico la semana pasada, matando presuntamente a 11 personas. Fuentes indican que la embarcación, supuestamente operada por la banda Tren de Aragua, podría haber intentado escapar antes de ser atacada. La Casa Blanca defendió la acción como legalmente justificada y necesaria para proteger a EE. UU. del narcotráfico, mientras que Venezuela niega que las víctimas fueran miembros de pandillas. El Pentágono reiteró su compromiso de detener el narcotráfico en la región, dejando abierta la posibilidad de futuras acciones militares.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments