Un avión fletado que transportaba a más de 300 trabajadores surcoreanos detenidos de una planta de baterías de Hyundai-LG Energy Solution en Georgia partió hacia Corea del Sur el jueves. Los trabajadores fueron detenidos la semana pasada en una redada de inmigración estadounidense. El gobierno surcoreano coordinó una respuesta para asegurar su regreso, mientras que la planta enfrenta un retraso de dos a tres meses. El incidente provocó un enfrentamiento diplomático entre Estados Unidos y Corea del Sur, centrándose en cuestiones de visas y prácticas laborales.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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