Un avión fletado partió de Corea del Sur hacia Estados Unidos para repatriar a más de 300 trabajadores surcoreanos detenidos en una redada de inmigración en Georgia. La redada, la más grande de su tipo, se dirigió a una planta de baterías de Hyundai en construcción. Tras las negociaciones, Estados Unidos acordó liberar a los trabajadores, que se espera que regresen a Corea del Sur el jueves. El incidente provocó una tensión diplomática significativa entre Estados Unidos y Corea del Sur, destacando las preocupaciones sobre los sistemas de visas para trabajadores calificados y las posibles medidas de represalia. Corea del Sur busca mejorar los procesos de visa para evitar que ocurran situaciones similares en el futuro.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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