El primer ministro nepalí, Khadga Prasad Oli, renunció el martes tras las violentas protestas provocadas por una prohibición de las redes sociales, ahora levantada, y acusaciones generalizadas de corrupción gubernamental. Las protestas, que incluyeron ataques a las casas de funcionarios del gobierno, estallaron después de que la policía abriera fuego contra los manifestantes el lunes, matando a 19 personas. Los disturbios pusieron de manifiesto la profunda indignación pública por la corrupción y la percibida falta de rendición de cuentas. Oli anunció una investigación sobre la violencia y prometió una compensación a las víctimas.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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