El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, condenó las acciones de Israel en Gaza, calificándolas de violación del derecho humanitario y anunciando varias medidas, entre ellas un embargo de armas, la prohibición de la entrada a puertos españoles de barcos que transporten combustible para las fuerzas israelíes, y un aumento de la ayuda humanitaria a Gaza. Estas medidas, que requieren la aprobación parlamentaria, incluyen también un embargo de mercancías procedentes de los asentamientos israelíes y la prohibición de entrada para quienes estén involucrados en el conflicto. En respuesta, Israel prohibió la entrada al país a dos ministros españoles, acusándolos de hacer declaraciones antisemitas y de apoyar boicots. El ministro de Asuntos Exteriores de Israel restó importancia al impacto de las acciones de España.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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