El banquero de inversión Daniel Erb entró en el mercado de alquiler de viviendas unifamiliares, capitalizando la subinversión en vivienda. Su empresa, junto con otras como Blackstone, compra casas y las alquila, lo que ha generado un debate. Los críticos argumentan que esto aumenta los precios de las viviendas, haciendo más difícil la propiedad de una vivienda para las familias de clase media. Sin embargo, las investigaciones sugieren que estos alquileres también aumentan la asequibilidad y la diversidad de los vecindarios, ofreciendo opciones de vivienda a grupos de bajos ingresos y minoritarios. El problema principal, según los expertos, es la insuficiente construcción de viviendas para satisfacer la demanda, no solo los propietarios corporativos.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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