Las fábricas de Jaguar Land Rover en el Reino Unido, junto con las instalaciones en Eslovaquia, China e India, permanecen cerradas tras un ciberataque el 31 de agosto. Las líneas de producción están paralizadas, lo que afecta a la producción de automóviles y a los concesionarios. El cierre, inicialmente previsto hasta el martes, se ha extendido al menos hasta el miércoles, afectando a miles de automóviles diariamente. JLR está trabajando con expertos en ciberseguridad y las fuerzas del orden para restaurar los sistemas. Un grupo de hackers ha reivindicado la responsabilidad, posiblemente buscando un rescate. La interrupción tiene consecuencias significativas para JLR, sus proveedores y la industria automotriz en general.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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