Cientos de ciudadanos surcoreanos, en su mayoría empleados en una planta de baterías Hyundai-LG en Georgia, fueron arrestados en una redada de inmigración estadounidense. La redada, defendida por la Casa Blanca como el cumplimiento de las leyes de inmigración, ha provocado una crisis diplomática. Corea del Sur envió diplomáticos y está considerando tomar medidas adicionales, mientras que LG Energy Solution suspendió los viajes de negocios a Estados Unidos. El incidente, que ocurre en medio de conversaciones comerciales, genera preocupación sobre el impacto en futuras inversiones extranjeras en Estados Unidos. El gobierno de Corea del Sur expresó una fuerte desaprobación y está trabajando para asegurar la liberación de sus ciudadanos.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments