El inmigrante salvadoreño Kilmar Ábrego García, que se enfrenta a la deportación, podría ser enviado a Esuatini después de que Estados Unidos revirtiera su decisión de deportarlo a Uganda. El gobierno de Estados Unidos afirma que es miembro de la pandilla MS-13, acusación que él niega. Su caso pone de manifiesto las políticas de inmigración de la administración Trump. Esuatini, un pequeño reino africano, ha expresado su preocupación por convertirse en un vertedero de criminales, lo que plantea interrogantes sobre las posibles repercusiones comerciales para la industria azucarera.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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