El nombramiento de Robert F. Kennedy Jr. como alto funcionario de salud ha alterado drásticamente el acceso a las vacunas contra la COVID-19. Unilateralmente restringió las vacunas para niños sanos y mujeres embarazadas, una decisión cuestionada por expertos médicos. La FDA posteriormente limitó la disponibilidad de vacunas a mayores de 65 años y personas con afecciones de alto riesgo. Este cambio, que elude los procedimientos estándar, ha creado un sistema heterogéneo en los estados, con algunas farmacias incapaces de proporcionar vacunas sin receta médica. Si bien los criterios de la FDA son claros, el acceso para quienes no los cumplen, incluidos niños sanos y mujeres embarazadas, sigue siendo incierto y complejo.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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