El presidente Trump firmó una orden ejecutiva implementando un acuerdo comercial con Japón. El acuerdo incluye un arancel base del 15% sobre la mayoría de los productos japoneses, compensado por inversiones japonesas de 550.000 millones de dólares en proyectos seleccionados por EE. UU. y un aumento en las compras de productos agrícolas y manufacturados estadounidenses. El acuerdo ofrece a Japón mejoras en el acceso al mercado, pero también afecta a los principales fabricantes de automóviles como Toyota, Ford y GM, que prevén pérdidas multimillonarias debido a los aranceles. La finalización del acuerdo coincide con la presión política sobre el primer ministro japonés Ishiba, quien enfrenta posibles desafíos de liderazgo.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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