Connecticut y Rhode Island están demandando a la administración Trump por detener el proyecto de parque eólico marino Revolution Wind, casi terminado. Los estados, junto con el desarrollador Orsted, argumentan que la orden de suspensión de trabajos, que cita preocupaciones de seguridad nacional (específicamente, la posible interferencia con los sistemas de radar por parte de las turbinas eólicas), carece de base legal. El proyecto, 80% completo, suministraría energía a 350.000 hogares. Las acciones de la administración se consideran parte de una postura más amplia en contra de las energías renovables, que también afecta a otros proyectos de parques eólicos. Los estados afirman impactos significativos en lo financiero y en la fiabilidad energética debido al retraso del proyecto.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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