El líder norcoreano Kim Jong Un tomó medidas extremas durante su reciente visita a China, incluyendo llevar su propio inodoro y hacer que su séquito limpiara todo lo que tocaba. Esto se hizo para evitar que sus enemigos obtuvieran su ADN o cualquier otra información sobre su salud. La inteligencia surcoreana cree que el régimen norcoreano es altamente sensible sobre el estado de salud de Kim. Incluso el presidente ruso Putin emplea protocolos de seguridad similares, utilizando un 'buscador de inodoros' para recoger sus desechos durante viajes al extranjero. Las medidas extremas resaltan la paranoia que rodea la salud de Kim Jong Un y la estabilidad del régimen.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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