Goldman Sachs predice que los precios del oro podrían dispararse a casi 5.000 dólares la onza. Este dramático aumento ocurriría si la Reserva Federal perdiera su independencia, lo que provocaría que los inversores trasladaran una pequeña parte de sus tenencias de bonos del Tesoro al oro. Los analistas creen que una Reserva Federal debilitada provocaría una mayor inflación, una caída en los precios de las acciones y los bonos, y un dólar más débil. El oro, como activo no fiduciario, se convertiría entonces en un almacén de valor más atractivo.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
Comments