Los científicos han probado con éxito el detector sPHENIX, un instrumento masivo diseñado para estudiar el plasma de quarks y gluones (QGP), un estado de la materia que existió justo después del Big Bang. Este detector de 1000 toneladas, una mejora del detector PHENIX, puede medir 15.000 colisiones de partículas por segundo. Al chocar iones de oro, sPHENIX recrea las condiciones extremas del universo temprano, permitiendo a los investigadores estudiar las propiedades del QGP. Esta prueba exitosa significa que sPHENIX está listo para comenzar a recopilar datos que podrían revolucionar nuestra comprensión del origen del universo.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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