Rusia y China firmaron un acuerdo para construir el gasoducto Poder de Siberia 2, que suministrará 50 mil millones de metros cúbicos de gas anualmente durante 30 años. Esto fortalece sus lazos comerciales y señala un desafío a Occidente, ya que Rusia busca reemplazar a Europa como su principal cliente de gas después de perder los mercados europeos debido a las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania. Si bien el acuerdo es un paso significativo, aún está pendiente una decisión final de inversión. El acuerdo refleja el apoyo estratégico de China a Rusia en la creación de un nuevo orden mundial multipolar.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
Comments