Micah Parsons, el jugador mejor pagado de la NFL que no es mariscal de campo tras un traspaso a los Green Bay Packers, está lidiando con una lesión de espalda. Sufrió un esguince en la articulación facetaria L4/L5 y puede necesitar una inyección facetaria antes del partido del domingo contra los Detroit Lions. A pesar de recibir tratamiento y participar en la práctica, su disponibilidad sigue siendo incierta. Los Packers intercambiaron dos selecciones de primera ronda y a Kenny Clark para adquirir a Parsons, quien firmó un contrato masivo de cuatro años y 188 millones de dólares.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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