Las universidades estadounidenses están experimentando una disminución significativa en el número de estudiantes internacionales, lo que afecta a sus finanzas. Las políticas de visas más estrictas y el mayor escrutinio bajo la administración Trump han dificultado la obtención de visas para los estudiantes. Esta disminución afecta desproporcionadamente a las universidades más pequeñas con dotaciones limitadas, ya que los estudiantes internacionales suelen pagar la matrícula completa, contribuyendo significativamente a sus ingresos. La disminución de la matrícula internacional, junto con la disminución de la matrícula nacional, crea una grave crisis financiera para muchas universidades, lo que obliga a recortes presupuestarios y afecta a la economía estadounidense.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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