Los ministros de defensa europeos se reunieron en Copenhague para debatir la guerra en Ucrania, que se está intensificando tras un ataque aéreo ruso en Kiev que causó 23 muertos y daños a un complejo de la UE. El ataque provocó indignación y llevó a peticiones de medidas más enérgicas contra Rusia, incluida la confiscación de activos congelados y un aumento del apoyo militar a Ucrania. Las conversaciones incluyeron el aumento de las sanciones, el suministro de más armas a Ucrania y la planificación de garantías de seguridad para la posguerra. Estados Unidos aprobó una venta de armas a Ucrania por 825 millones de dólares. Si bien los esfuerzos de paz parecen estancados, los funcionarios europeos destacaron la necesidad de aumentar la presión sobre Rusia para que ponga fin al conflicto.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments