La ofensiva israelí en Gaza continúa a pesar de los llamamientos generalizados a un alto el fuego. Los críticos acusan al primer ministro Netanyahu de prolongar la guerra para obtener ganancias políticas, mientras que él culpa a Hamas de retener rehenes. Hamas afirma haber aceptado una propuesta de alto el fuego, pero Israel y Estados Unidos no han respondido públicamente. El conflicto está alimentado por las vulnerabilidades políticas de Netanyahu y la negativa de Hamas a desarmarse, creando un punto muerto. Si bien el presidente estadounidense Trump quiere el fin de la guerra, no ha ejercido presión pública sobre Israel, a diferencia de su predecesor. La situación sigue tensa sin una vía clara hacia una resolución.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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