Bruce Willis, diagnosticado con demencia frontotemporal, ahora vive en una casa separada y cómoda cerca de su familia. Su esposa, Emma Heming Willis, tomó la difícil decisión de proporcionarle un entorno más tranquilo y seguro, explicando que los ruidos fuertes y el caos le causaban agitación. Esta mudanza también protegió a sus hijas de las interrupciones. Si bien la familia está separada por la distancia, permanecen unidos, visitándose con frecuencia y compartiendo comidas. Heming Willis enfatiza que Willis se encuentra bien en general, a pesar de su deterioro cognitivo, y que han adaptado su comunicación.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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