La aparición virtual de Woody Allen en un festival de cine de Moscú provocó la indignación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania. Condenaron su participación como una ofensa a las víctimas de la invasión rusa. Si bien Allen posteriormente criticó a Putin y la guerra, el Ministerio destacó su desprecio por las atrocidades cometidas. El festival también contó con otras figuras pro-Putin, lo que avivó aún más la controversia. Allen, conocido por su interés en la literatura e historia rusas, argumentó que el intercambio artístico no debería cesar debido a conflictos políticos.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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