Florida repintó un paso de peatones con arcoíris que conmemoraba a las 49 víctimas del tiroteo en el club nocturno Pulse de 2016. El estado afirma que actuó según una directiva federal contra las manifestaciones políticas en terrenos públicos, una medida vista como parte de la ofensiva del presidente Trump contra la disidencia. Esto sorprendió a los funcionarios y residentes de Orlando que consideraban el paso de peatones un símbolo comunitario vital. El vibrante monumento, que se parecía a la bandera del orgullo LGBTQ, fue cubierto abruptamente con pintura negra, provocando indignación.
This 60-second summary was prepared by the JQJO editorial team after reviewing 1 original report from The New York Times.
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