Micah Parsons, apoyador de los Dallas Cowboys, causó revuelo durante un partido de pretemporada. Se le vio comiendo nachos y luego descansando en la mesa médica sin uniforme, lo que alimentó las especulaciones sobre negociaciones contractuales. Parsons, que busca una lucrativa extensión, afirma que sus acciones fueron malinterpretadas por los medios. Su lesión de espalda, que puede afectar su disponibilidad para la Semana 1, también forma parte de la disputa contractual en curso con el dueño de los Cowboys, Jerry Jones, quien niega haber considerado un intercambio de Parsons a pesar de los comentarios de su agente. La situación se complica aún más por declaraciones contradictorias sobre una oferta contractual propuesta y la solicitud de traspaso de Parsons.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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