Los trabajadores inmigrantes de Asia Central se enfrentan a una creciente hostilidad en Rusia, a pesar de la escasez de mano de obra en el país. Una masacre en 2024 alimentó el sentimiento antimigrante, lo que provocó violencia, redadas y leyes restrictivas dirigidas a su empleo, educación y residencia. Las autoridades fomentan esta xenofobia, utilizando a los migrantes como chivos expiatorios y promoviendo una narrativa nacionalista. Los grupos de derechos humanos expresan su preocupación por los abusos, incluidos los arrestos arbitrarios y la conscripción militar forzosa. La situación crea un clima de miedo e ilegalidad, obligando a los inmigrantes a recurrir a sobornos para navegar por el sistema opresivo.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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