Un pequeño cambio en el logotipo de Cracker Barrel provocó la indignación entre los conservadores. El representante Byron Donalds vinculó su conversión religiosa al antiguo logotipo, encendiendo un movimiento 'Hagamos Cracker Barrel Grande Otra Vez'. Figuras de derecha como Donald Trump Jr. y James Woods se unieron a la reacción, acusando a la empresa de 'progresismo', lo que afectó a las acciones de la compañía. Incluso el Comité Nacional Demócrata intervino con críticas, mientras que algunos republicanos añadieron comentarios sexuales bizarros. El incidente pone de manifiesto la sensibilidad de la derecha a las acciones corporativas percibidas como 'progresistas'.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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