Un ataque aéreo ruso impactó una fábrica de electrónica Flex propiedad de Estados Unidos en el oeste de Ucrania, hiriendo a más de una docena de personas. El ataque formó parte de un bombardeo ruso a gran escala que involucró cientos de drones y misiles. El presidente ucraniano Zelensky condenó el ataque a la instalación civil, destacando el conflicto en curso a pesar de los esfuerzos diplomáticos. Mientras algunas naciones europeas discuten posibles despliegues de tropas en el futuro, Rusia se mantiene opuesta a la participación occidental y no muestra signos de cesar las hostilidades.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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