Un nuevo estudio revela que incluso un COVID-19 leve puede acelerar el envejecimiento de los vasos sanguíneos hasta cinco años, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y demencia. La investigación, que involucró a 2.390 personas, encontró que este efecto es particularmente pronunciado en las mujeres. La vacunación se asoció con una menor rigidez arterial. Los investigadores sugieren que la interacción del virus con las células de los vasos sanguíneos y la respuesta inmunitaria del cuerpo pueden contribuir a este envejecimiento vascular. Los cambios en el estilo de vida y la medicación pueden mitigar los efectos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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