Surgió preocupación tras el despido del presidente Trump del jefe de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. luego de datos de empleo decepcionantes. Si bien no hay evidencia que sugiera manipulación de datos, el nombramiento de un sucesor partidista preocupa a los círculos financieros globales. Los precedentes históricos en Grecia y Argentina, donde la manipulación de datos dañó sus economías, alimentan estas preocupaciones. Sin embargo, el tamaño y la fortaleza de la economía estadounidense difieren significativamente. La Casa Blanca afirma que el despido tenía como objetivo mejorar la precisión de los datos, pero los economistas advierten contra el riesgo de poner en peligro la credibilidad de los datos económicos estadounidenses, el "estándar de oro".
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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