Más de 1,5 millones de afganos han regresado a Afganistán este año, principalmente debido a expulsiones de Irán y Pakistán. Irán ordenó la salida de afganos indocumentados, mientras que Pakistán rescindió los permisos de residencia. Los repatriados se enfrentan a condiciones terribles, incluida una crisis humanitaria, derechos restringidos para las mujeres y una grave falta de ayuda. La ayuda internacional ha disminuido drásticamente, lo que ha provocado el cierre de numerosos centros de salud y ha exacerbado el sufrimiento. La ONU y otras organizaciones piden un aumento de la financiación para abordar la crisis creciente.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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