Se desató una ola de críticas después de que el NIH anunciara una reducción en la financiación para el desarrollo de vacunas de ARNm, citando la falta de confianza pública. Los críticos, incluido el exdirector del NIH Jeremy Berg, culpan a personas como Jay Bhattacharya, un funcionario de la administración Trump, por socavar las instituciones de salud pública y la confianza en las vacunas. Bhattacharya, en un artículo de opinión del Washington Post, defendió los recortes de financiación, argumentando que las vacunas no lograron ganarse la confianza pública a pesar de su éxito en la prevención de casos graves de Covid-19. Expertos como Paul Offit contrarrestan que la eficacia y la seguridad de las vacunas son primordiales, no la opinión pública. La decisión genera preocupaciones sobre la posible influencia política y un efecto paralizador en la investigación del ARNm.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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