Las negociaciones del tratado de la ONU sobre plásticos en Ginebra fracasaron debido a desacuerdos sobre los recortes a la producción. Los pequeños estados insulares abogaron por reducciones significativas, mientras que las naciones productoras de petróleo y los principales fabricantes de plásticos se resistieron a los límites vinculantes, prefiriendo centrarse en la gestión de residuos. Las conversaciones pusieron de manifiesto el conflicto entre la protección del medio ambiente y los intereses económicos. Un borrador revisado que reconocía los niveles insostenibles de producción de plástico no logró asegurar el consenso, dejando incierto el camino a seguir. Algunos proponen un 'tratado de los dispuestos', mientras que otros instan a continuar las negociaciones a pesar de la fuerte presencia de grupos de presión de la industria de los combustibles fósiles.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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