La visita del jefe del Mossad, David Barnea, a Doha, inicialmente descrita por algunos funcionarios israelíes como destinada a reactivar las negociaciones sobre rehenes y el alto el fuego, luego se minimizó como un asunto rutinario del Mossad. Sin embargo, según informes, Barnea transmitió la negativa de Israel a considerar otro acuerdo parcial y su intención de conquistar Gaza a menos que todos los rehenes sean liberados. Mientras Egipto propone un alto el fuego de 60 días basado en una propuesta estadounidense anterior, Israel insiste en un acuerdo integral que incluya el desarme de Hamás y la desmilitarización de Gaza. Hamás, presionado por Turquía y Qatar, mostró disposición a negociar, pero sin la liberación de rehenes en su propuesta inicial. La postura inquebrantable de Israel sobre un acuerdo integral, considerado poco realista por algunos, obstaculizó el progreso.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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