Vince McMahon defendió su decisión de 2018 de reincorporar a Hulk Hogan a la WWE tras un escándalo por insultos racistas. McMahon, recientemente destituido de la WWE, declaró que Hogan "pagó el precio" por sus comentarios y que no era inherentemente racista, a pesar de la gravedad de la ofensa. Si bien reconoció la naturaleza imperdonable de las palabras de Hogan, McMahon enfatizó que todos cometen errores. La decisión de romper inicialmente los lazos con Hogan fue inevitable, pero McMahon creía que Hogan se había redimido. McMahon también expresó su decepción por no haber participado en los homenajes a Hogan tras su muerte.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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