Graves inundaciones azotaron el Wisconsin State Fair Park después de fuertes lluvias, generando preocupación por la próxima carrera de IndyCar. El agua llenó túneles y partes de la pista, alcanzando las puertas de los coches en algunas zonas. Sin embargo, la Serie IndyCar anunció que la carrera del 23 y 24 de agosto continuará según lo planeado. Esta semana está programada una inspección de la pista para confirmar que no se produjeron daños, pero los preparativos para el evento continúan.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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