Los precios al consumidor de julio aumentaron un 2,7% interanual, reflejando el incremento del mes anterior. El aumento de los costos de importación, particularmente en bienes como juguetes y muebles debido a los aranceles de la era Trump, contribuyó a esto. Si bien la caída del precio de la gasolina ofreció cierta compensación, la inflación subyacente (excluyendo alimentos y energía) subió al 3,1%. El impacto de los aranceles, que ahora promedian más del 18%, sigue siendo una preocupación, y los economistas debaten la duración de su efecto inflacionario. La Reserva Federal mantuvo las tasas de interés estables, pero anticipa posibles ajustes futuros.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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