Spirit Airlines, que recientemente salió de la bancarrota, enfrenta nuevas dificultades financieras. La débil demanda interna y las menguantes reservas de efectivo han generado preocupación sobre su capacidad para continuar operando. La aerolínea está experimentando un difícil entorno de precios debido a la alta capacidad doméstica y la reducción de los viajes de placer. Para mejorar su liquidez, Spirit planea vender activos y reducir la capacidad de puertas. El procesador de tarjetas de crédito de la compañía también ha exigido un mayor colateral, lo que aumenta la incertidumbre.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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