En medio de la condena internacional, el primer ministro israelí, Netanyahu, defendió su plan para tomar la ciudad de Gaza, alegando que es la vía más rápida para terminar la guerra y rescatar a los rehenes. La ONU advirtió que esto provocaría otra calamidad en el ya hambriento enclave, citando el aumento de muertes relacionadas con el hambre, especialmente entre los niños. Muchos países, incluidos el Reino Unido, Rusia y Francia, se opusieron firmemente al plan, mientras que Estados Unidos mantuvo un firme apoyo. Hamas declaró que detener la campaña militar y alcanzar un acuerdo de paz es la única manera de asegurar la supervivencia de los rehenes. Netanyahu, sin embargo, culpó a Hamas de la escasez de alimentos, una afirmación contradicha por los informes de la ONU que muestran niveles récord de desnutrición en Gaza.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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