La semana pasada se produjeron intensos combates aéreos entre Rusia y Ucrania. Rusia se centró en las posiciones de primera línea ucranianas y en las infraestructuras civiles utilizando bombas planeadoras de largo alcance. Ucrania lanzó contraataques dirigidos a cuarteles generales rusos y pilotos de drones utilizando municiones estándar de la OTAN, incluidas bombas planeadoras GBU-62 de fabricación estadounidense y AASMS francesas. Los ataques provocaron bajas rusas y daños a las infraestructuras. Si bien Rusia llevó a cabo numerosos ataques aéreos diariamente, los ataques aéreos ucranianos, aunque menos numerosos, mostraron un sorprendente aumento de efectividad.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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