EE. UU. participa en las negociaciones de la ONU para un tratado global para combatir la contaminación plástica, a pesar de su retirada de otros acuerdos ambientales internacionales bajo la administración Trump. Si bien apoya la mejora de la gestión de residuos y el diseño de productos, EE. UU. se opone a los límites de producción, citando los impactos económicos y la falta de un enfoque universal. Esta postura ha generado críticas de grupos ambientalistas que acusan a EE. UU. de buscar un acuerdo débil, mientras que los líderes de la industria expresan su apoyo. EE. UU. busca un tratado que todas las naciones apoyen.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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