Tres individuos fueron evacuados de la estación McMurdo, una base de investigación estadounidense en la Antártida, tras una peligrosa misión de rescate de 20 horas realizada por la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda. La misión, elogiada como 'heroica', se hizo necesaria por la falta de recursos médicos adecuados en la base. Un Hércules C-130J, utilizando visión nocturna debido a la oscuridad de las 24 horas y al frío extremo (-23°C), aterrizó con éxito en una pista de hielo preparada manualmente. Los pacientes fueron trasladados a Christchurch, Nueva Zelanda, destacando las difíciles condiciones y la excepcional habilidad del equipo de rescate.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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