El 17 de septiembre de 2024, Israel detonó remotamente miles de buscapersonas distribuidos entre miembros de Hezbolá en el Líbano, hiriendo a más de 3000 personas y matando a 12. El ataque, condenado por grupos de derechos humanos por ser indiscriminado, dejó a los sobrevivientes con heridas devastadoras, incluyendo la pérdida de extremidades y ojos. Diez meses después, AP entrevistó a sobrevivientes que describieron el caos y sus continuas luchas con la recuperación física y emocional. El incidente ha tenido un impacto duradero, afectando no solo a las víctimas, sino también a sus familias y comunidades.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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