Se han reportado más de 7.000 casos de virus del chikunguña en Foshan, China, lo que ha llevado a las autoridades a implementar medidas preventivas estrictas. Estas incluyen la fumigación generalizada con desinfectantes, la vigilancia con drones de los criaderos y multas por la acumulación de agua estancada. Los nuevos casos están disminuyendo, pero Estados Unidos ha emitido una alerta de viaje para la provincia de Guangdong. Las fuertes lluvias y las altas temperaturas empeoraron el brote, lo que provocó medidas enérgicas como estancias hospitalarias obligatorias y, brevemente, cuarentena domiciliaria. China está empleando varios métodos, incluida la introducción de peces que se alimentan de mosquitos, para controlar el virus.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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