La administración Trump, bajo el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., rescindió 22 contratos federales por un total de casi 500 millones de dólares para el desarrollo de vacunas basadas en ARNm. Kennedy citó preocupaciones sobre la eficacia de las vacunas contra enfermedades respiratorias como COVID-19 y la gripe, aunque estas preocupaciones son ampliamente disputadas por la comunidad científica. La decisión refleja un escepticismo más amplio hacia la tecnología del ARNm dentro de la administración, a pesar de las garantías de que otras investigaciones sobre el ARNm no se verán afectadas. Esta medida es la última de una serie de cambios de política que reflejan la conocida postura antivacunas de Kennedy.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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